Decidí olvidarte, por mí, porque te tengo rencor, porque te amo todavía
y por más que tengo herramientas para lograr mis objetivos,
SIEMPRE estas ahí poniendo palos en mi camino.
Tal vez todo esto es una lección de vida, puede que sea para darme cuenta de que yo puedo, puedo contra el dolor, puedo ganarle al amor que siento por vos, puede mi
orgullo tapar tus recuerdos, puedo cerrar los ojos y a partir de hoy o
mañana o pasado ya no ver en esos lugares donde solíamos
estar, como te besaba y sentía que te amaba con locura.
Pero
¿y si todo esto es un error?
A veces la juventud y el amor no se llevan bien, porque nos falta experiencia. Pero la experiencia de que sirve si ni los adultos pueden resolver sus propios problemas?
Es tan difícil para mí dejarte atrás que cuando tuve que
afrontar el dolor, no pude y llore tanto que siento como si no tuviera nada en el
corazón. Pero tengo que olvidarte, es algo que si no lo logro, voy a cargar tu recuerdo toda la vida, y no puede ser así, tengo que madurar en ese aspecto.